
Antes de comenzar la crónica sobre los inicios de la fiesta de verdiales en nuestro municipio, conviene ofrecer una breve pincelada sobre los lugares de Málaga donde esta celebración se ha mantenido viva durante siglos. Las primeras referencias documentadas de principios del siglo XX proceden de los antiguos partidos rurales de los Montes de Málaga, donde esta ancestral manifestación folclórica logró conservarse arraigada, en parte, debido al aislamiento de estas zonas, alejadas de las principales vías de comunicación. Esta circunstancia favoreció la preservación de cantes, bailes y costumbres campesinas que, con el paso del tiempo, han llegado hasta nuestros días.




